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jueves, 8 de agosto de 2013

KUMIHIMO: COMIENZOS Y REMATES

Tenía una deuda pendiente con varias preguntas que me vienen haciendo de forma repetida e intentaré contestar esquemáticamente. Surgen de personas que no tienen aún experiencia con el disco kumihimo o quizás tampoco han hecho ninguna otra pulsera de nudos (porque la idea es la misma) y al leer una de las entradas con los modelos que voy poniendo se quedan perdidas sobre el modo de empezar.
Fui dando algunas explicaciones en las primeras entradas, pero evito repetirme cada vez porque lo haría todo muy largo y pesado. Prefiero centrarme sólo en lo que hace diferente a cada diseño.
Para comenzar nos fijamos en el nº de hilos que necesita el modelo que vamos a hacer y de cuántos colores son. Por ej 4 blancos y 4 azules, si es para una pulsera en la que vamos a necesitar 40 cm de hilo, cogemos 80cm de rojo por 2 y 80cm de azul por 2. Los doblamos por la mitad y ya tenemos 4 de cada. Si tuviésemos algún color impar, cogeríamos 40 cm sueltos de ese color y los añadiríamos al conjunto.
Con los hilos juntos podemos hacer un nudo en el extremo (si estamos trabajando con hilos o cordones finos) o bien un atillo ayudándonos de una gomita o de un hilo auxiliar que ataremos fuerte alrededor (para evitar hacer con los cordones y nudo grueso que nos consumiría mucho cordón y quizás después no lo vamos a aprovechar). Cuando hacemos esto tenemos que ir pensando cómo vamos a rematar la pulsera, por si nos interesa dejar un bucle pequeño (solo para dejar pasar al final la mitad de los hilos del otro extremo o para rematar y poner un broche metálico) o grande para cortar los hilos por medio y dejarlos largos y junto con los del otro extremo hacer un nudo o emplear un nudo accesorio (como expliqué en otra entrada).
 
 
Aquí veis las dos opciones, los negros con un nudo hecho con los propios hilos y los otros, como son de cola de ratón que es más gruesa, anudados con una goma que al final retiro.

Ese nudo o atillo es el que se introduce por el agujero del disco kumihimo. Después conviene emplear algo que nos sirva de peso ya que nos ayuda a mantener una tensión en el tejido que facilita la uniformidad en el trenzado.
En tiendas de la red he visto todo tipo de instrumental para la ocasión pero nos sirven fórmulas caseras como las que veis. Yo ahora estoy usando una pinza metálica que lleva un imán (el conjunto hace que pese suficiente para lo que busco). Antes usaba una pequeña pelota en una bolsita que sujetaba al bucle inicial con un imperdible.
 
 Le damos la vuelta al disco y nos ponemos en faena, disponiendo los hilos tal cuál corresponda al modelo que vamos a hacer.
Yo siempre os indico en mis tutoriales la disposición inicial y después voy guiando la serie de movimientos que se repite cíclicamente (si se sigue tal cual no hay pérdida).
Una vez completada la longitud de tejido deseado, cogemos al menos un par de hilos y los anudamos (para que no se deshaga antes de rematarlo) y vamos sacando todos ellos del disco.
Yo remato ambos extremos con hilo y aguja, de uno de los colores del tejido , procurando hacer puntadas profundas y asegurando que pillo todos los hilos para que no se deshaga. Después me gusta rematarlo también con unas vueltas de uno de los cordones como veis (pegado o cosido).
Si vamos a dejar puntas sueltas como en este caso, para atar aprovechando el propio bucle inicial, les quemaremos un poco la punta (porque la cola de ratón y otros cordones se deshilachan mucho y así lo evitamos). Cogeríamos la mitad de los cordones, los introduciríamos por el bucle y junto con la otra mitad anudamos.
Aprovecho para enseñaros esta variante que he terminado. Es uno de los trenzados que ya mostré en la entrada "MUESTRAS PLANAS SENCILLAS". Pero esta vez añadí unos abalorios tipo ruedillas de madera. Cómo quería que me quedaran por fuera los fui incluyendo en los pasos  E a 14 y e a 17. Pero no en todos, como veis, para que quedasen espaciadas lo hacía en uno sí, dos no, uno sí, dos no.

 
Si vamos a agregar un cierre metálico, rematamos igual pero cortando los hilos sobrantes y dejando solo el trozo justo de la medida del hueco del broche. Como veis, también rematé el extremo con unas vueltas de la propia cola de ratón porque me parece que queda mejor que con el tejido hasta el final. Después empleo la pistola de silicona aunque si no disponemos de ella, nos serviría también un pegamento de bricolaje que nos asegure una buena firmeza y rellene los espacios.