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sábado, 19 de octubre de 2013

BUFANDA CON GIRASOLES


Con en telar redondo no sólo podemos hacer tejidos circulares, si utilizamos solo parte de los puntos y al final de los mismos cambiamos de sentido en cada vuelta, podemos hacer piezas planas del ancho que queramos (dentro de lo que nos permite el aro, claro está).
Partiendo de esta idea y viendo lo rápido que se avanza, esta semana terminé una bufanda estrecha pero extralarga, de las que puedes enrollar varias veces alrededor del cuello o dejar caer a gusto.
                                                            Combina dos lanas en marrón y naranja para hacerla más gruesa y los extremos adornados con flecos alternos y unos girasoles que también muestro cómo se hacen (artilugio incluido).
Está hecha sólo con 12 puntos sobre el telar, pero debemos tener en cuenta que el tejido hecho se enrolla encogiendo por lo que tendremos que poner más puntos si queremos más extensión.
Empezamos haciendo bucles rodeando de uno en uno los pivotes del telar hasta que tengamos suficientes. En ese momento toca cambiar de sentido y lo hacemos con un bucle invertido (le damos media vuelta antes de enhebrarlo, de forma que la hebra con la que seguimos trabajando en lugar de quedar por encima nos quede debajo), así al tirar hacemos como un nudo que remata mejor el borde y cambiamos el sentido de la hebra para hacer los bucles hacia el otro lado. Cuando tenemos dos vueltas de bucles, vamos pasando el de abajo por encima del de arriba y tejemos la primera vuelta.
Las siguientes las haríamos igual, cada una sobre la anterior, el primer punto con un bucle invertido y continuar como siempre hasta el final.
Lo podéis ver en esta pequeña muestra en vídeo:
Una vez conseguido el largo deseado que vamos midiendo, rematamos y sacamos del telar. Se puede rematar simplemente cortando una hebra de la lana final, y enhebrando punto por punto con una aguja lanera. Pero yo en esta ocasión empleé el ganchillo (os podéis ayudar de dos) y fui trabajando con los puntos de dos en dos, sacando el segundo por dentro del anterior como si estuviésemos tejiendo una cadeneta. De esa forma queda mejor rematado y más tenso.
Os muestro unas fotos por si no queda claro:



Rematé ambos extremos con ganchillo clásico, dos vueltas de puntos enanos, para evitar que se enrollase tanto y, sobre ellas, fui anudando los flecos.
Los flecos están hechos con madejitas de 4 hilos de 24 cm doblados por la mitad. Primero se saca el bucle con el ganchillo y después se pasa por dentro del mismo toda la mata y apretamos.
Al final los repasamos todos con la tijera como el que corta un flequillo porque suelen quedar irregularidades.

Y para darle el toque original, unos girasoles que quedan muy aparentes pero son muy sencillos. Lo más trabajoso fue hacer un minitelar y veréis que tampoco es para tanto teniendo ya la idea.
Yo lo hice cortando un trozo del cilindro de un envase de patatitas y pegando todo alrededor y de forma equidistante palitos de plástico (pueden ser de lo que tengáis, pero consistentes porque necesitamos que sujeten el tejido sin doblarse, igual que el círculo). Los pegué primero de u no en uno y después los fijé bien todo alrededor asegurando la forma.

La base de la flor se hace pasando los hilos de lado a lado por todos los palitos como veis en la foto, cada uno con el de enfrente y cruzando en el centro para pasar al siguiente.

Tenemos que hacer lo mismo varias veces para dar volumen a los pétalos. Yo di tres vueltas enteras, de modo que cada pétalo queda con 6 bucles.
Al final cortamos la hebra y la anudamos en el centro con la del principio.



Después comenzamos a fijar la flor con lana marrón, ayudándonos inicialmente de una aguja curva que nos permite coser mejor con la pieza aún dentro del telar. La vamos metiendo por el centro y sacándola  por el lateral entre pétalo y pétalo, asegurando que recorremos todo el espesor de los hilos.
Una vez terminada la vuelta podemos extraer la flor del telar pétalo a pétalo para seguir rellenando de marrón la parte central con ella fuera, que resulta más cómodo. Además ya podemos pasar a una aguja clásica  bordar como más nos guste.


Terminados los apliques los añadimos a la bufanda y !prohibido pasar frío este invierno!... que el gorro viene en camino.