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sábado, 7 de septiembre de 2013

KUMIHIMO XXII: CINTURÓN-CORDÓN DE 24 HILOS

Proponiéndome nuevos retos, acabo de finalizar el cordón de florecillas para usar de cinturón. Laboriosa tarea porque 120cm de cordón con hilos de bordar no se trenzan en un rato.
Pero me encanta el resultado, con remates metálicos y unas borlas colgando:


El dibujo es de margaritas blancas de 6 pétalos con centro naranja alternadas con hojas verdes.


Como se trata de un cordón trenzado con un nº mayor de hilos del que habíamos usado hasta ahora, en concreto 24 hilos, por el método habitual (ver enntrada KUMIHIMO V: trabajando en parejas enfrentadas, subimos izquierdo, bajamos derecho, pasamos a la pareja de la izquierda), el disco kumihimo se nos queda pequeño para poder tener las parejas separadas y no mezclarlas a medida que vamos trabajando. Primer obstáculo que solucioné fabricando un disco mayor con un plato y 48 ranuras (mejor que sobren...).
Segundo obstáculo, esta vez no quería una pulsera, ni un collar sino un cinturón de atar, suficientemente largo para colgar. Trabajo con hilos de bordar de longitud 250cm enrollados en unas bobinas de fabricación casera que son la forma me ha dado el mejor resultado. Cartones cortados de forma rectangular (larguitos para que cuelguen hacia abajo, no pesan ni se enredan) con una muesca arriba. El hilo se enrolla a modo de bobina, cuanto más corto lo tengamos mejor porque menos se nos van a enredar, no hay problema porque enganchamos la hebra en la muesca y es muy fácil ir soltando hebra a medida que la vamos necesitando.

Tercero, coloqué el plato sobre un cubo de plástico de un diámetro similar que me mantenía los hilos separados colgando alrededor y me permitía trabajar a dos manos e ir girándolo. Es lo más cercano que he logrado a un kumihimo original (si los habéis visto son como taburetes de madera con un orificio central).
(el decorado del plato da muestras de la improvisación).
Como Spiderman apenas deja ver el color de los hilos, los descifro. Comenzando por la cabeza y siguiendo el sentido de las agujas del reloj, por parejas: (blanco, blanco), (naranja, blanco), (blanco, rojo), (rojo, verde), (verde, verde), (rojo, rojo), (rojo, rojo), (rojo, blanco), (rojo, blanco), (rojo, rojo), (rojo, rojo), (rojo, rojo).
A continuación os muestro un pequeño vídeo ilustrativo:


 
Si necesitais ayuda para hacerlas borlas de manera fácil podéis ver cómo las hago en una entrada prevía haciendo CLICK AQUÍ.
Y una vez más, el resultado, listo para lucir con un nudo simple corredizo.

KUMIHIMO XXI: PLANA ESPIGAS MULTICOLOR

Como hace tiempo que no añadía ninguna entrada con tutoriales nuevos de Kumihimo, hoy voy a compensar con dos.
El primero son unas pulseras planas con tejido en espigas. El trenzado es similar al que mostré en la entrada pulsera de corazones, pero en este caso vamos a emplear 16 hilos, 4 a cada lado del disco cuadrado.
Al distribuir de modo alterno como os muestro 4 colores diferentes de hilos el dibujo nos va a salir ordenado en rallas. Pero como siempre, admitirá todo tipo de variantes.

Os muestro dos para que veáis la diferencia de resultados, una hecha con cola de ratón y otra con hilos de bordar (ésta es un diseño doble, mitad kumihimo, mitad trenza simple).

El tejido es doble todo ello, de forma que anverso y reverso quedan iguales y en el lateral se forma también un trenzado.
Para que la comparéis con la de corazones (por arriba se asemejan pero en la de corazones el tejido no es doble, queda un poco más estrecha, el lateral forma como un cordón y el reverso es diferente, no forma espigas):
La disposición de los cordones al inicio fue la siguiente:
Y la secuencia de movimientos que se repite es:
15 a c y 16 a C
E a 13 y F a 3
e a 18 y f a 8
5 a h y 6 a H
Como nos quedan en 8 aspas los juntamos para colocarlos como al principio y volvemos a empezar. Todo el tiempo repetimos lo mismo.
Os lo muestro con fotos y un pequeño vídeo tutorial con la pulsera trenzada con hilos de bordar.
Partimos de una distribución inicial así:

Cruzamos y subimos 15 a c y 16 a C
Bajamos E a 13 y e a 18
Subimos F a 3 y f a 8
Cruzamos y bajamos 5 a h y 6 a H
 Recolocamos para volver a comenzar

(No os quiero liar con el orden de movimientos de las "E/e" y "F/f", como mejor os arregléis, se pueden bajar primero las dos "f" y después subir las 2 "e" como en las fotos, o trabajar primero con el lado izquierdo y después con el derecho como veréis en el vídeo porque yo voy más rápido al hacerlo a dos manos, el resultado es el mismo). Lo importante es que el orden de los cruces no se varíe porque da la forma al trenzado.
Las secuencias en vídeo se verían así:

Y ahora, manos a la obra, o a ver la siguiente entrada.

jueves, 5 de septiembre de 2013

MONEDERO CROCHET CON ARANDELAS LATA

Ya tenía ganas de tejer algo incluyendo arandelas de latas de refrescos y he comenzado por un monedero que se teje en un periquete.


Tejido con ganchillo, e hilo de crochet nº 5.
Fue empezado por arriba, por la zona de la cremallera, con una cadeneta de 32 puntos y varias vueltas de puntos enanos (bajos). Después comencé a incluir las arandelas en el tejido según os muestro:


Comenzamos con un punto enano sobre la vuelta anterior, después incluimos una arandela escondiendo la mitad bajo el tejido, cubriendo todo el arco de puntos enanos (10) y finalizamos con un punto enano sobre el tejido (saltando 4 en medio). Cogemos otra y repetimos, así hasta el final. 
Así nos quedaría por el revés:
Después hacemos lo mismo con una segunda fila, comenzando a tejer a mitad de la arandela de la fila previa para que vayan sobresaliendo por detrás. Repetimos lo mismo pero uniendo entre las arandelas con 3 puntos bajos (uno en cada lateral y otro en el centro, para situar la fila por detrás y un poco por encima). Repetimos tantas filas como deseemos, en mi caso cuatro, y después continué con puntos bajos por detrás de las arandelas, que habían aumentado de los 32 iniciales a 43 (por los aumentos entre las arandelas), dando volumen a la cartera. 

Seguí decorándola por la parte de abajo con rallas de colores hasta llegar al borde final. Este trozo se corresponde con la parte de delante y los laterales del monedero. 

Después tejí otra parte un poco más estrecha, en la que no incluí arandelas pero sí rallas a la misma altura, que se corresponde con la parte de atrás del monedero y el suelo del mismo. Al llegar al suelo tejí una vuelta cogiendo solo el hilo de dentro de la cadeneta para dejar marcado un borde por donde va el doblez. 
Después también uní el resto de partes con el propio ganchillo de forma que queda todo un reborde exterior marcado tanto en el suelo como en el lateral trasero.
Cosí un forro de una loneta consistente para evitar el roce de las arandelas interiores.
El cierre es de cremallera y el tirador también está hecho con dos arandelas solapadas, forradas de ganchillo y adornado con un botón. 


domingo, 1 de septiembre de 2013

MANIQUÍ ARTÍSTICO

Por fin doy por finalizado el maniquí sobre el que llevo trabajando a ratos todo el mes; un poco de color por aquí, otro por allá, ese era el objetivo, no pasar desapercibido.




Se trata de un maniquí hecho a medida, con mi propio molde en este caso. La idea la había visto hace tiempo por la red y me había quedado con ganas de experimentar.
Os cuento. Cogemos una camiseta a la que no tengamos mucho aprecio porque ya nunca más la volveremos a ver y nos la ponemos. Y un rollo de cinta adhesiva ancha de embalar. 
Buscamos un colaborador que nos quiera bien, por la cuenta que nos tiene. En mi caso la voluntaria fue mi hermana. Le pedimos que nos vaya envolviendo con la cinta por todos lados de manera que la camiseta vaya cogiendo la forma de nuestro cuerpo y tomando consistencia a medida que se pasan varias capas de cinta adhesiva. No podremos hacerlo con vueltas completa porque se nos pega todo, habrá que cortar trozos para cubrir zonas curvas y dejar todo bien fijado. La labor es ardua y el modelo se va impacientando.
Ojo con los ataques de risa porque el caparazón no permite ampliar la caja torácica y te ahogas. Lo digo por experiencia. Luego no reclaméis por no avisar!!
Una vez finalizado se corta por detrás con unas tijeras de abajo arriba y el modelo se sale como buenamente pueda intentando no destrozar la tarea. Otra parte difícil del proceso.
Después se cierra la apertura con cinta adhesiva y por abajo, por los huecos de los brazos y por el cuello con unos óvalos de cartón cortados a medida y pegados al resto. Rellenamos con fibra de rellenar cojines.
Eso es lo que yo había visto en la red, pero no contenta con el acabado pasé a la segunda parte de papel maché.
Lo fui cubriendo todo con varias capas de papel de cocina y cola blanca diluida.

Hasta que quedó así. 
Y como colofón, acabado pictórico abstracto y colorido para alegrar los días grises que se avecinan.
Y ya tengo mi maniquí a medida, decorativo y útil a la vez.