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miércoles, 14 de agosto de 2013

MONEDERO CROCHET "flamenco-romántico"

Revisando viejas revistas de mi madre encontré una pequeña muestra que me inspiró para hacer un monedero. Era una tarea pendiente pues hacía tiempo que tenía el cierre comprado y rodando por un cajón. Una vez puesta, lo demás ya vino por rodado.
Y éste ha sido el resultado "flamenco-romántico":
Por delante y por detrás.
Por fuera y por dentro.

Tejido en hilo de crochet matizado, intercalando dos tonos diferentes en la parte de adelante para que los volantillos resaltasen más y solo con el tono claro en la parte de atrás que dejé lisa.
Para comenzar hice un patrón de cartón con la forma y el tamaño que quería y adaptando la parte de arriba al cierre (podéis encontrar cierres de diferentes formas y tamaños, por eso es importante perder el miedo y probar a adaptar nuestros propios gustos, que al final salen piezas únicas).
Cortamos 2 piezas de tela para el forro, dejando un margen para coser y hacer dobladillo para los bordes. La parte del derecho de la tela quedará hacia dentro del monedero y las costuras hacia afuera, cubiertas después por el crochet.
Yo hice este monedero plano y alargado (cabe un paquete de pañuelos, para que os hagáis una idea), pero se pueden hacer con volumen y más achatados, poniendo unas piezas laterales, que quedan muy bonitos (el siguiente...toca así).
El borde de arriba lo rematé con una cinta para asegurar que no se deshiciera ya que es la parte que después va cosida al cierre y la que necesita más seguridad. Cosidas las dos piezas se unen por arriba cada mitad al cierre, metiendo la tela por dentro del borde del mismo y aprovechando unos agujeros que trae para ir dando las puntadas. Se pueden adornar por dentro con una pequeña puntilla por todo el borde (quedan muy bien al abrirlos, aunque éste como ya tenía los volantes me parecía recargarlo demasiado).
Esta es la muestra de la que partí para seguir componiendo la estructura de la parte delantera, agrandando el círculo, pero siguiendo con el mismo modelo.
 Reproduzco un esquema manual de la muestra:
 El truco está en que tenemos que tejer dos filas de arcos sobre la misma vuelta, una por delante, sobre la que va el volante fruncido; y otra por detrás , sobre la que continúa la circunferencia.
Sobre esta última vuelta nosotros seguiríamos tejiendo, haciendo de nuevo otras 2 filas de arcos por donde os señalo en el dibujo. Ahora pasan de ser 8 a 16. Continuando todo igual pero con la circunferencia más grande.
Al terminar, repetimos de nuevo, y pasan de 16 a 32. Hasta que consigamos el tamaño deseado.
La parte de atrás es lisa y más sencilla. Me inventé sobre la marcha un patrón como éste para ir dando forma redondeada y haciendo espigas, es muy básico.
El esquema correspondería también a una cuarta parte de la circunferencia.

Una vez que tenemos las dos circunferencias del tamaño deseado, continuamos tejiendo en puntos altos el rectángulo correspondiente para cubrir la parte de arriba, del cierre (no es un rectángulo exacto, comienza un poco más ancho y se menguan unos puntos laterales en las primeras vueltas, lo mejor es hacerlo midiendo sobre la propia pieza).


Cuando tenemos suficiente, unimos las dos piezas alrededor con el mismo ganchillo, con puntos rasos (si preferís, con hilo y aguja). Aquí le podríamos dar volumen, añadiendo una pieza alargada todo alrededor. Dejamos libre la parte de arriba correspondiente al cierre, y al final rematamos también el borde de estas dos piezas que cubren el cierre con puntos rasos.

Introducimos el forro (que ya tenemos cosido al metal) dentro de la pieza de crochet y la fijamos en los laterales para proceder a coserla y rematar la labor. Se cose, siguiendo también los agujeros que trae la pieza metálica de cierre pero esta vez desde afuera, porque el crochet los va a cubrir. Resulta un poco laborioso pero con la práctica se agiliza "la captura del agujero". Rematamos bien los laterales y terminamos personalizando con algún adorno (yo le puse una pequeña cinta alrededor con un lazo, pero quedan muy bien con botones, borlas, abalorios, figuras de fieltro,...lo que se nos ocurra según el modelo).



domingo, 11 de agosto de 2013

KUMIHIMO XVIII: CON RELLENO-GARGANTILLA Y PULSERA

Seguimos experimentando con el disco Kumihimo e introduciendo variantes.
Hoy toca mostraros cómo podemos tejer alrededor de una base que irá quedando incluida dentro del tejido que elijamos.  
Podemos hacer el trenzado sobre un cordón central que añadimos al atillo inicial y lo mantenemos fijo durante toda la labor en el centro del tejido. El trenzado va girando a su alrededor y cubriéndolo, con ello conseguimos un cordón más grueso sin necesidad de tejer con tantos hilos.
En este cordón central podemos ir enhebrando abalorios, que sujetaremos con un nudo o con un poco de pegamento o masilla para facilitar la faena (porque se trata de que quede fijo donde deseamos cuando tejemos alrededor y, si no lo fijamos, tenemos que ir profundizándolo con la mano para que el tejido lo vaya cubriendo porque tiende a salirse, pero suelen faltarnos manos para tanta tarea simultánea...).
Aquí os enseño el resultado de un conjunto ya rematado hecho con esta técnica.
Como base central empleé un cordón redondo plastificado de bisutería, pero se puede usar cualquier cordón grueso de hilo, cuerda, cola de ratón,...que tengáis.
El trenzado lleva 6 hilos de cuerda de algodón (de la de cocina, la que venden para atar los rellenos de carne y esas cosas) y 2 de un hilo rojo brillante (puse menos porque solo quería un punteado que no destacase tanto. Si queremos una espiral de rayas ponemos 4 y 4).
Como no sabía cuanta longitud de hilo me iba a consumir por llevar accesorios, cogí bastante de cada uno e hice pequeñas madejas sujetas con pinzas. Las dejamos cortas y, a medida que vamos necesitando más hilo lo vamos soltando (existen unos utensilios especiales para hacer estos ovillos pero ya veis que, si el resultado va a ser el mismo, yo soy muy de apaños caseros).
Comenzamos a trenzar como siempre. Nos olvidamos del cordón central, simplemente movemos los hilos a su alrededor siguiendo la secuencia y el tejido lo irá envolviendo.
Empleé el trenzado básico que ya hemos explicado en muchas entradas previas (trabajamos con pares de hilos enfrentados, subimos el izquierdo y bajamos el derecho. Giro a la pareja de la izquierda y repito, subo izquierdo y bajo el derecho,...siempre igual).
Cuando tenemos la longitud deseada de tejido liso incluimos las bolas. Conviene calcularlo al principio para tener las medidas, las proporciones y las distancias a las que las vamos a colocar.
Y seguimos con el trenzado pero ahora con un obstáculo más a cubrir (ojo! el tamaño de la bola no puede ser más grande que el agujero del disco porque tiene que bajar por él). Revisamos la tensión del apretado y decidimos si pasamos la bola en más o menos vueltas en función de si queremos que quede un poco a la vista o preferimos cubrirla al máximo con el tejido.
En la pulsera empleé abalorios de madera claritos, pero en la gargantilla, como los quería más grandes y no tenía ninguno con orificio suficientemente ancho para pasar por el cordón central, empleé bolas de forexpam a las que hice yo el agujero con un metal de punta en caliente.
Como orientación, en este caso, al final la gargantilla consumió 150 cm de cada hilo y la pulsera sólo 50cm.
Os animo a que probéis.

viernes, 9 de agosto de 2013

PULSERAS MACRAMÉ: NUDO PLANO Y ESPIRAL

Como mi hijo me pidió que le enseñase a hacer pulseras de nudos, y sorprendida por lo rápido que se convirtió en un experto, aprovechamos para hacer uno de nuestros pequeños vídeos caseros y para montar este post con diferentes variantes sobre el mismo tejido de nudos de macramé.
Comenzamos con el tejido básico de nudo plano y aquí veis el resultado.
Estas son sus creaciones adornadas con un abalorio metálico central en el que incluimos todos los hilos, siguiendo después como si se volviese a comenzar:

El nudo plano es el segundo que expliqué en la entrada nudos corredizos, para hacer cierres. Vuelvo a poner el paso a paso para que quede bien clarito y todos podáis practicar pues es muy sencillo y combinando colores queda muy chulo.
Se pueden emplear todos los cordones iguales o diferentes. En este caso, yo prefiero emplear en medio un cordón doble un poco más grueso con el que hacemos un bucle al inicio, (puede ser sencillo, doble, triple... esos no se mueven, sólo hacen de relleno y nos darán el grosor de la pulsera), del tamaño que deseamos y a los lados uno más fino con el que vamos a ir trenzando los nudos (para una pulsera de 16 cm, necesitaremos unos 70 a cada lado del fino para trenzar, o sea, cortamos 140 cm y doblamos en el inicio donde se hace el primer nudo que ya sirve de remate inicial).
Conviene sujetar arriba y abajo los cordones centrales para mantenerlos tensos y que nos faciliten la labor.
Como podéis ver en el vídeo, empleamos una carpeta puesta en horizontal (puede ser una tabla, una bandeja, lo que tengáis que se adecúe en tamaño y sea consistente), y sujetamos bien los cordones con una pinza ancha de manera que así no tenemos que hacer de pulpos y estar pendientes de tantas cuerdas a la vez, centrándonos solo en las dos laterales.
Comenzamos el nudo una vez con el cordón de la derecha y otra vez con el de la izquierda.

Como referencia, si os fijáis, el tejido va dejando como una montañita una vez a un lado y otra vez al otro. Pues siempre se comienza el nudo cogiendo el cordón del lado donde nos ha quedado la montaña para arriba.
En la foto, el derecho cruza a la izquierda.
El izquierdo monta por encima de él y después pasa por debajo de los centrales para cruzar a la derecha.
Una vez en el lado derecho, se introduce desde abajo en el bucle que había dejado el derecho al cruzar, y lo sacamos por arriba cerrando el nudo.




Apretamos procurando dejarlos todos de la misma consistencia.

 

El siguiente lo comenzaríamos de izquierda a derecha, siguiendo los mismos movimientos al revés.
Y ahora os enlazo el vídeo de mi hijo en plena faena que le hace mucha ilusión:


Los abalorios los podemos introducir de diferentes maneras, en el centro, en los laterales, enhebrando en todos o el parte de los hilos. Por ejemplo, otra variante es tejer toda la pulsera con varios hilos del mismo grosor como la que os voy a mostrar que va sobre cordón encerado negro fino. Podemos usar tantos como grosor deseemos. Yo utilicé 7 y, en este caso los corté todos del mismo tamaño porque fui alternándolos a medida que avanzaba en el tejido de manera que los iba consumiendo uniformemente.
Me explico: Como eran 7, dejo 5 en medio y tomo 2 laterales con los que empiezo a anudar. Cuando tengo el trozo que deseo incluyo un abalorio de ladera pero, en este caso no lo introduzco por todos los hilos sino solo por los dos que estoy anudando. A partir de ahí pasan a formar parte de los centrales y tomo otros dos diferentes del lateral para continuar con otro tramo de nudos. Hago lo mismo con el siguiente abalorio, lo enhebro en esos dos que pasan a ser centrales y agarro otras 2 hebras diferentes,...Así se van consumiendo todas a la par.


Por último os enseño como queda la variante NUDO EN ESPIRAL. Se trata del mismo nudo pero en lugar de iniciarlo cada vez con la hebra de un lado, lo vamos a hacer siempre por el mismo. Nos olvidamos de la montaña y comenzamos justo por el lado contrario. Si cogemos siempre de inicio la hebra de la izquierda vamos viendo como el tejido se retuerce formando una especie de escalera de caracol que baja hacia la derecha y forma otro bonito y sencillo trenzado.
En este caso, empleé en medio un solo cordón para que me quedase más redonda y espiral. Esta pulsera que muestro está hecha en el centro con un trozo de cola de ratón azul y por fuera anudado de cuerda de algodón. Remates y abalorios en metal.




jueves, 8 de agosto de 2013

KUMIHIMO: COMIENZOS Y REMATES

Tenía una deuda pendiente con varias preguntas que me vienen haciendo de forma repetida e intentaré contestar esquemáticamente. Surgen de personas que no tienen aún experiencia con el disco kumihimo o quizás tampoco han hecho ninguna otra pulsera de nudos (porque la idea es la misma) y al leer una de las entradas con los modelos que voy poniendo se quedan perdidas sobre el modo de empezar.
Fui dando algunas explicaciones en las primeras entradas, pero evito repetirme cada vez porque lo haría todo muy largo y pesado. Prefiero centrarme sólo en lo que hace diferente a cada diseño.
Para comenzar nos fijamos en el nº de hilos que necesita el modelo que vamos a hacer y de cuántos colores son. Por ej 4 blancos y 4 azules, si es para una pulsera en la que vamos a necesitar 40 cm de hilo, cogemos 80cm de rojo por 2 y 80cm de azul por 2. Los doblamos por la mitad y ya tenemos 4 de cada. Si tuviésemos algún color impar, cogeríamos 40 cm sueltos de ese color y los añadiríamos al conjunto.
Con los hilos juntos podemos hacer un nudo en el extremo (si estamos trabajando con hilos o cordones finos) o bien un atillo ayudándonos de una gomita o de un hilo auxiliar que ataremos fuerte alrededor (para evitar hacer con los cordones y nudo grueso que nos consumiría mucho cordón y quizás después no lo vamos a aprovechar). Cuando hacemos esto tenemos que ir pensando cómo vamos a rematar la pulsera, por si nos interesa dejar un bucle pequeño (solo para dejar pasar al final la mitad de los hilos del otro extremo o para rematar y poner un broche metálico) o grande para cortar los hilos por medio y dejarlos largos y junto con los del otro extremo hacer un nudo o emplear un nudo accesorio (como expliqué en otra entrada).
 
 
Aquí veis las dos opciones, los negros con un nudo hecho con los propios hilos y los otros, como son de cola de ratón que es más gruesa, anudados con una goma que al final retiro.

Ese nudo o atillo es el que se introduce por el agujero del disco kumihimo. Después conviene emplear algo que nos sirva de peso ya que nos ayuda a mantener una tensión en el tejido que facilita la uniformidad en el trenzado.
En tiendas de la red he visto todo tipo de instrumental para la ocasión pero nos sirven fórmulas caseras como las que veis. Yo ahora estoy usando una pinza metálica que lleva un imán (el conjunto hace que pese suficiente para lo que busco). Antes usaba una pequeña pelota en una bolsita que sujetaba al bucle inicial con un imperdible.
 
 Le damos la vuelta al disco y nos ponemos en faena, disponiendo los hilos tal cuál corresponda al modelo que vamos a hacer.
Yo siempre os indico en mis tutoriales la disposición inicial y después voy guiando la serie de movimientos que se repite cíclicamente (si se sigue tal cual no hay pérdida).
Una vez completada la longitud de tejido deseado, cogemos al menos un par de hilos y los anudamos (para que no se deshaga antes de rematarlo) y vamos sacando todos ellos del disco.
Yo remato ambos extremos con hilo y aguja, de uno de los colores del tejido , procurando hacer puntadas profundas y asegurando que pillo todos los hilos para que no se deshaga. Después me gusta rematarlo también con unas vueltas de uno de los cordones como veis (pegado o cosido).
Si vamos a dejar puntas sueltas como en este caso, para atar aprovechando el propio bucle inicial, les quemaremos un poco la punta (porque la cola de ratón y otros cordones se deshilachan mucho y así lo evitamos). Cogeríamos la mitad de los cordones, los introduciríamos por el bucle y junto con la otra mitad anudamos.
Aprovecho para enseñaros esta variante que he terminado. Es uno de los trenzados que ya mostré en la entrada "MUESTRAS PLANAS SENCILLAS". Pero esta vez añadí unos abalorios tipo ruedillas de madera. Cómo quería que me quedaran por fuera los fui incluyendo en los pasos  E a 14 y e a 17. Pero no en todos, como veis, para que quedasen espaciadas lo hacía en uno sí, dos no, uno sí, dos no.

 
Si vamos a agregar un cierre metálico, rematamos igual pero cortando los hilos sobrantes y dejando solo el trozo justo de la medida del hueco del broche. Como veis, también rematé el extremo con unas vueltas de la propia cola de ratón porque me parece que queda mejor que con el tejido hasta el final. Después empleo la pistola de silicona aunque si no disponemos de ella, nos serviría también un pegamento de bricolaje que nos asegure una buena firmeza y rellene los espacios.

miércoles, 7 de agosto de 2013

RENOVANDO ARMARIO VII: FALDA TUNEADA CROCHET

Y esta es una falda que me parecía un poco sosita y también se acabó llevando su dosis de tuneado ganchillero.




No necesita explicaciones, puntos enanos, combinamos colores y damos forma a las ideas que nos surjan...Vamos superponiendo y comprobando ANTES-DESPUÉS, con lo que nos guste nos quedamos. Cosemos con cuidado y listo.