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miércoles, 2 de abril de 2014

CAMISETAS PERSONALIZADAS

Un regalo divertido y personalizado, estampar una camiseta con ayuda de papel transfer para imágenes impresas en tinta.
Podemos usar nuestras fotos, imágenes que nos hayan llamado la atención, hacer collages o montajes aprovechando las posibilidades que nos ofrece la red. 
Mirad el resultado:


El montaje lo hice en esta página que facilita diferentes modos de cómo conseguir efectos divertidos fotográficos.
Una vez que tenemos la foto preparada la tenemos que imprimir en el papel transfer. Es fácil de conseguir en papelerías y grandes supermercados pero tenéis que fijaros en las instrucciones porque los hay de diferentes tipos (luego os cuento por qué insisto...). La mayoría lo que hacen es transferir la propia tinta a la tela por efecto del calor del planchado con lo cual tenemos que invertir la imagen para imprimirla del revés y que nos quede bien al colocarla de nuevo sobre la tela.
Sin embargo el papel que yo compré (writeline) funciona finalmente como un parche y no hace falta voltear la imagen porque nos va a quedar tal cual.
La camiseta tiene que ser de algodón 100%.



Las hojas son blancas por una cara y cuadriculadas por el reverso. La imagen se imprime por la cara blanca, recortamos los bordes sobrantes y colocamos sobre la camiseta midiendo y marcando donde queramos que quede finalmente situada.
Después, en el caso de este tipo de papel se le retira la parte de atrás (la de los cuadritos) como si se tratase de una pegatina. Y la propia imagen se coloca sobre la camiseta cara arriba. Se cubre con un papel de cebolla (viene en la caja), se plancha durante minuto y medio por todas partes comprobando que queda bien adherido y el resultado es sorprendente!!. 


Como estábamos experimentando, y no habíamos leído las instrucciones que venían en portugués. Pues la primera impresión la hice volteada convencida de que era como lo había visto otras veces y además el cartel salió impreso a medias no sé muy bien por qué capricho de la impresora... 
Pero como aquí no se tira nada, una vez aclarado el procedimiento y remediado el entuerto, aprovechamos también la foto central de este acto fallido para otra camiseta. Así tenemos la grande para papá y ésta para el peque de la casa.